miércoles, julio 30, 2008
jueves, julio 24, 2008
miércoles, julio 16, 2008
por una radio mejor
Y así es. Se ha abierto una cuenta para donaciones en el BCP: 193116-4444-169 (Código Swift: BCPLPEPL)
No creo que Hildebrandt sea un modelo de imparcialidad ni tolerancia, ni siquiera de coherencia. Por el contrario, muchas veces me han indignado sus actitudes machistas y homofóbicas, su antichilenismo irracional, su desprecio a todo el que disiente aunque sea tangencialmente de su opinión, sus cambiantes actitudes frente a determinados periodistas... muchas cosas. Muchas que seguramente harán que bastantes personas de buena fe arruguen la nariz frente a la idea de enviarle dinero a un sujeto así. Lo comprendo y está bien. Pero si nadie más puede tomar un micrófono y hacer lo que él hace con un mínimo de solvencia, y si la radio y la televisión siguen siendo un coro de alabanzas al suicidio alegre que tenemos por gobierno, y si tanta gente que tiene cosas importantes que decir es excluida de cualquier espacio de "opinión pública" (enfatizar las comillas), pues entonces creo que todavía necesitamos a Hildebrandt en el aire.
Copio entonces el mensaje de Herbert Mujica. (Ojo, no sólo no suscribo necesariamente los términos de este mensaje, sino que tampoco me hago responsable ante los donantes por esta campaña de la cual no soy más que simpatizante. Cualquier duda, referirse al propio Herbert).
Actualización: Como ya todos saben, Hildebrandt regresa a la televisión vía canal 11, y que yo sepa no ha dado ninguna explicación sobre el destino de los aportes a su cuenta personal fruto de esta campaña. Bueno, era un riesgo asumido. Personalmente trato de evitar ver TV y definitivamente prefiero la radio o internet, pero comprendo que por esta vía el mensaje llegará a muchas más personas y me alegro por eso. En cuanto al título de este post, ahora más bien toca estar atentos a los conflictos de interés y cercanías con el poder en la "nueva CPN". Y, aún sin Hildebrandt, vale la pena informarse por Radio San Borja, al menos para matizar la superficialidad monocorde de RPP.
Y a continuación dejo el mail de Herbert Mujica, a modo de memoria histórica:
Señal de Alerta
por Herbert Mujica Rojas
11-7-2008
¡Compromiso con Hildebrandt!
Si usted ciudadano libre de cualquier parte del Perú, considera que
César Hildebrandt debe continuar tratando los temas que los medios de
comunicación evitan, disimulan o simplemente ignoran, tiene ahora y en
los meses que vienen, una oportunidad inmejorable y se llama
¡Compromiso con Hildebrandt!
Con el objetivo de impedir que el programa Al día con Hildebrandt deje
de transmitirse definitivamente, deposite S/ 1 (un sol) –o lo que
usted quiera- en la siguiente cuenta de ahorros del Banco de Crédito
del Perú en cualquier sucursal a lo largo y ancho del país o desde el
extranjero:
193116-4444-169 (Código Swift: BCPLPEPL)
Un grupo de amigos y patriotas hemos decidido que esta vez NO sean las
garras del poder económico las determinantes en relación a la
presencia de César Hildebrandt en los medios de comunicación.
Hemos convenido en dar el paso que Hildebrandt, por temor a
malentendidos, no transitó hasta hoy: aliarse simbólicamente con
quienes le han visto y escuchado a lo largo de estos últimos años y
solicitar su asociación para continuar en el aire a través de Radio
San Borja.
A Hildebrandt se le impide el retorno a la televisión. Ahora también
se le pretende expulsar de la radio. El motivo es evidente: es un
hombre de prensa incómodo porque se atreve a tocar los temas de fondo,
aquellos que la mayor parte del periodismo esquiva para no enemistarse
con la inmensa maquinaria del sistema. Un sistema que ahoga y
silencia.
Hildebrandt ya no se debe a sí mismo sino, también, a quienes creen en
su manera de ejercer el periodismo. Le hemos persuadido para que nos
permita contribuir en esta campaña que no tiene otro fin que su
retorno al aire.
Acosado financieramente por una Sunat que ya sabemos a quién puede
obedecer, está imposibilitado de continuar sus emisiones radiales sin
ingreso alguno y sin respaldo publicitario que pueda sostener la
producción del programa. Y hay que revelarlo: durante todo este tiempo
no percibió honorarios ni salarios de ninguna especie en Radio San
Borja.
Más allá de cualquier figuración personal, hay un hecho imbatible: CH
ha demostrado coraje en los instantes más difíciles y no dudó nunca en
romper con quienes pretendieron someterle a censuras. Y en momentos en
que es preciso demostrar que no debería ser tan fácil silenciar
definitivamente a un periodista del linaje de Hildebrandt, es que se
requiere su participación en el ¡Compromiso!
¡Usted tiene la decisión en sus manos!
martes, junio 10, 2008
portatil si, aprodeh no
Aprodeh no, democracia sí
Aprodeh no, orden sí
Aprodeh no, etc...
Cuando empezaron a avanzar por Salaverry, una de las señoras inició las arengas con el primero de estos lemas, siendo seguida por el grupo (de unas 200, según mi mal cálculo) sin mucho entusiasmo. Más entusiasmo vi en el desproporcionadamente grande contingente policial que iba resguardando vanguardia, retaguardia y costados de la extraña manifestación (en mi asombro creí ver a uno de los efectivos acompañando las arengas con un pito). Finalmente me fijé en los cinco o seis buses de transporte público estacionados en la avenida, de los cuales todavía descendían algunas señoras con rostro un poco desubicado. En ninguna parte se hacía público quién convocaba la marcha.
Quizá esto pasa todas las semanas y yo no me había enterado, pero se me ocurrieron algunas preguntas mientras trataba de decidir si reir, llorar o enojarme:
1. ¿Por qué no había varones ni jóvenes en el grupo? ¿Estas señoras eran -como parece obvio- integrantes de organizaciones sociales de base? (vaso de leche y comedores, subvencionadas por el Estado...)
2. ¿Quién las convenció de ir a esa marcha? ¿Les dieron algo a cambio?
3. ¿Quién pagó e imprimió las pancartas?
4. ¿Quién alquiló los buses que trajeron, esperaron y -supongo- devolvieron a las señoras?
5. ¿Las señoras sabían qué es aprodeh y por qué es malo para ellas?
No sé a qué se está jugando aquí, pero huele peor que el campo de marte cuando se regaba con desagües.
(Desgraciadamente no llevaba cámara)
Actualización: Mis informados y fieles lectores (ambos) encontraron hoy en La República la información completa sobre este hecho y otro similar ocurrido minutos antes. Los periodistas encontraron un dato importante:
Un distraído manifestante anti Aprodeh confesó ayer, en plena marcha, que los 20 ómnibus contratados por los enemigos de la ONG Aprodeh para desplazar a gente humilde de los conos de Lima al distrito de Jesús María tendrían como financista al empresario Ricardo Wong, el de Mesa Redonda, importador y mayorista de artículos pirotécnicos. (tomado de La República)
Sobre las diferencias entre lo consignado aquí y este artículo: No pensé que fueran 400 personas, pero soy malo para esos cálculos y seguramente algunas señoras se integraron después de que me fui. La camioneta también debe haber llegado después. De lo que sí estoy seguro es de que había muchos policías resguardando la marcha desde su inicio.
martes, junio 03, 2008
jueves, mayo 29, 2008
Ladrón que roba a ladrón...
Negar o no ver que la piratería fomenta/genera la creación alternativa es estar ciego a su papel como proveedora de insumos creativos. Todas las personas que conozco que hacen música, dibujan cómics, escriben poesía/narrativa o ejercen la crítica y/o el periodismo marginal han tomado ideas, estilos, ejemplos-de-como-hacer (y sobre todo, entusiasmo) de obras que han llegado a ellos por medio ilegales; es decir, la piratería. Ninguno hubiera podido pagar la cantidad oficial que se pide por esa cultura, ni siquiera por el 5 % de lo que buscamos para satisfacer nuestra curiosidad intelectual. Suponiendo que tengamos dinero para pagar esos precios (mejor dicho, pagar los sueldazos de los gerentes y subgerentes de las compañías distribuidoras): ¿olvida Salas los filtros con que los intermediarios –distribuidores cinematográficos, librerías, compañias de discos- restringen el acceso a la producción cultural mientras nos inundan de artefactos culturales mediocres?
Talvez ignora el caso del circuito de música vernacular en varias ciudades del Perú (incluyendo Lima). Prácticamente la totalidad de discos y dvds que se venden de huayno, chicha y tecnocumbia son piratas. Lo interesante es que los artistas dicen que ello los favorece (o por lo menos no los perjudica), ya que divulga mucho su música y así pueden hacer esos multitudinarios conciertos donde su entrada económica es más directa. Una disquera tendría que vender sus discos a un precio prohibitivo para las clases populares, así que los artistas se han acomodado a la idea de la difusión masiva sin ganar por disco pero sabiendo que la distribución de ese tipo tiene más alcance que la que cualquier disquera puede tener (o le interesa tener).
Pide que le mencionen un artista “conocido” surgido de/por la piratería. A ver, ¿qué es ser “conocido”? Ojo, no pide que le presenten un artista logrado en su arte, o bueno, o talentoso. ¿Para eso sirven los canales sancionados por el establishment, para hacerse “(re)conocido”? En realidad, si. Es obvio que Salas no sólo cree que uno debe funcionar con los mecanismos de producción (cultural) del Capital, sino también con sus principios. Parece no entender que hay quienes no buscan hacerse conocidos o mediáticos como prioridad. Uno quiere que vean, lean o escuchen lo que hace, pero sin caer precisamente en las concesiones del espectáculo con respecto a la obra: bajarle el tono, no ser políticamente agresivo, caer medianamente simpático, pensar en el best-seller (volverse un Roncagliolo, por ejemplo).
De acuerdo en que el capitalismo ha diseñado la más eficiente, masiva, metódica e incesante maquinaria de producción cultural. Nunca ha existido nada como eso. Los regímenes de socialismo autoritario no pueden competir con el pujante capitalismo. Los circuitos alternativos son pigmeos en comparación a los gigantes del entretenimiento y la cultura global, capaces de producir, entrenar, mutar, repartir artistas y obras a todo el globo para que las personas encuentren diversión a toda hora, en todos los canales, en todas las emisoras, en todos los cines. Completamente de acuerdo.

