lunes, enero 14, 2008

Existe el "desarrollo alternativo"?


¿Hay distintos tipos de desarrollo? ¿Es posible el desarrollo para todos? Serge Latouche dice que no. Que sólo existe el desarrollo realmente existente, y lo demás son mistificaciones equivalentes a las que suelen armar los socialistas y los neoliberales para justificar los fracasos de sus respectivos modelos:

Queramos o no, no podemos hacer que el desarrollo sea otra cosa de lo que fue y es: la occidentalización del mundo. Las palabras se arraigan en la historia; están vinculadas con representaciones que a menudo escapan a la consciencia de los hablantes, pero que se apoderan de nuestras emociones. Hay palabras dulces, palabras que son un bálsamo para el corazón y palabras que hieren. Hay palabras que emocionan a un pueblo y trastornan el mundo. Y también hay palabras envenenadas, palabras que se infiltran en la sangre como una droga, que pervierten el deseo y nublan el juicio. Desarrollo es una de esas palabras tóxicas. Claro que se puede proclamar que hoy "un buen desarrollo es, en primer lugar, valorar lo que hacían los padres, tener raíces", pero eso es definir una palabra por su opuesto. El desarrollo ha sido, es y será, antes que nada, un desarraigo. En todas partes ha provocado un aumento de la heteronomía en detrimento de la autonomía de las sociedades.

Leer el artículo completo Contra el desarrollo. Ni duradero ni alternativo.