martes, noviembre 29, 2005

Farándula y racismo


Angie Jibaja va a visitar a su amiga Malú Costa, presa por posesión y presunto tráfico de drogas. Ambas modelos, actrices, bonitas y blancas... (bueno, relativamente blancas). El funcionario de la carcel no la deja entrar, y ella -algo ebria al parecer- grita lo siguiente:

"Éste es un indígena de mierda. Estamos haciendo la cola cuatro veces y no me dejan entrar. ¿Por qué? ¿Porque somos diferentes? Porque él tiene una cara de Pucallpa, de Iquitos. ¡Feo de mierda! ".

Qué buena ocasión para conversar en público, con referentes claros y conocidos, de la manera en que nos vemos unos a otros en el Perú. De las expresiones que usamos para referirnos a los diferentes, y de quiénes son los que consideramos -o nos consideramos- "diferentes".

Pero parece que las reacciones se quedarán otra vez en lo accesorio. Al día siguiente Angie es entrevistada en un programa de espectáculos y la conversación se centra en el consumo de alcohol y drogas. Angie pide disculpas a la mamá de Malú (pero no al funcionario, al parecer) y finalmente nos explica que su actitud es una muestra de su gran honestidad, pues: "No hay que ser hipócritas. Todo el mundo, cuando está molesto, se comporta así".

Claro, todos lo hacemos. Y todos coimeamos, corrompemos, robamos cuando podemos. Entonces ¿para qué molestarse en cambiar o siquiera en pedir disculpas?


(Citas tomadas de peru.com. Gracias Morsa por el link)

13 comentarios:

Javicentrico dijo...

En mi opinión personal, es una reverenda cojuda.

Javicéntrico

malaspectoso dijo...

Cholos feos, blancos bonitos

El asunto pasa por el "capital simbólico" que da en nuestro país el color de la piel. O por lo que podemos llamar el potencial cromático que genera la ausencia o la presencia de menalina en la epidermis.

La Gibaja no es precisamente una nórdica, para nada. Si la encuentran atractiva en Europa es justamente por su condición de mestiza. Su alto capital simbólico radica en que es una regia: una sacerdotisa de los cuerpos esbeltos y dispuestos al goce. Su altísimo capital sexual sube su puntuación estratosféricamente en nuestro escalafón social. Así que es al revés: si la Gibaja nos parece una "blanca" (cuando no lo es) es porque tiene "poder" y "prestigio", y por eso la etiquetamos, racistamente, como una "blanca" prepotente y racista.

Desde la óptica de una modelo el verdadero pecado es ser feo. Y lo inaceptable es no ser el centro de las atenciones y mimos, tratos que esperan todos aquellos que monopolizan el capital simbólico. Asi, si eres una regia y un hombre no te desea, es porque es un maricón. Si no se desvive atendiéndote es porque es un resentido. Ahora: si el hombre en cuestión que no te hace caso y te trata con frialdad es blanco y tiene dinero, entonces se trata de alguien misterioso, inaccesible, y por lo tanto deseable y respetable. Si en cambio el hombre es un cholo misio, o sea alguien simbólicamente paupérrimo, se trata pues sin duda de un "indio maricón resentido".

Da la "coincidencia" que la belleza en nuestro sistema de signos apela como piedra de toque al fenotipo blanco. Lo blanco es hermoso y lo que se asemeja, parece, remeda o alude a ese fenotipo es, por extensión, también hermoso. El poder de la belleza en nuestro tiempo está fuera de discusión. Ser bello aumenta tu capital simbólico: te hace ser llamado, cortejado, requerido, urgido, invitado, necesitado, interrogado, apremiado, mimado.

La mayoría de nosotros reverenciamos la belleza y aceptamos el poder que ella adjudica a quienes la poseen. Aceptamos que la belleza está lejos de nosotros, pero la tenemos como un firme horizonte de deseo.

Se entiende así que tanta gente se tiña el cabello de colores claros, se opere la nariz para tenerla respingada o use lente de contacto cosméticos. Así como muchos empujan a sus hijos a educarse (estudia inglés, entra a la universidad) para que "sean alguien" en la vida, es igualmente comprensible que las personas traten de aumentar su "poder" y "prestigio" alineándose del lado del "equipo ganador", aunque sólo sea de manera camaleónica.

La Gibaja, en su vulgaridad, sólo hace evidente el cómo funciona esta máquina antidemocrática, elitista y despiadada que asigna importancia, significado y sentido a algunas personas por poseer determinados capitales (capital económico, cultural, social, sexual), y arroja a las mayorías a una desesperada y cada vez más asfixiante irrelevancia e inanidad.

Sabemos (y sentimos) que el mundo es de los ricos, de los bellos y regios, de los talentosos. La gran mayoría estamos arrojados a la insignificancia, a sentir que vivimos vidas de segunda y de tercera. Subjetiva, y por lo tanto objetivamente, creemos que algunos de nosotros valen más que otros. Y en la guerra por justificar nuestra vida a través del aprecio y mirada de los otros, ganan (y de lejos) los que saben acumular los capitales que se trocan en capital simbólico: los que tienen la seguridad de no ser "insignificantes", de estar siempre en la palestra, de ser considerados "gente real".

Matamos a dios, enterramos la moral, y ya no hay ninguna trascendencia. Nos queda únicamente la lucha despiadada aquí y ahora por justificar nuestra existencia a través de los juegos sociales, juegos de prestigio que asignan importancia y relevancia los “buenos jugadores”. El problema (y sí, es un problema) es que en esos juegos la gran mayoría de nosotros pierde. Entendiendo que "ganar" no es ser una estrella de rock, una regia, un millonario, un famoso artista. “Ganar” es poder vivir una vida que uno mismo y los demás (sí, los demás) consideren valiosa, rica y llena de sentido.

Anónimo dijo...

tanto floro

lucia dijo...

lo que a mí me llamaba la atención de este caso es como Malú, que debe haber vivido su carrera esforzándose por "blanquearse", ha tenido que hacer en tiempo record el proceso contrario para adaptarse a su nueva situación. Estaba irreconocible cuando la metían a la cárcel porque es verdad que sus rasgos, aunque no son andinos, tampoco son occidentales, así no se le hizo tan difícil parecer "normal" = mestiza. Y me causaba gracia que ese día Angie decía que la discriminada era ella, que no la dejaban entrar por las zapatillas que usó, porque se vistió apurada...

litio dijo...

Como varios me han comentado, estas chicas no son lo que se dice qué bruto pero qué blancas. Si las describí así originalmente es porque en nuestros esquemas ellas funcionan como blancas, por lo mismo que apunta malaspectoso, tienen poder y prestigio, son famosas y deseadas. Pero, ojo, tampoco las vemos blancas sólo por eso. Por más mestizas que parezcan en Europa, aquí en Perú su piel, sus narices, su silueta las ponen como más blancas que la mayoría.

Eso que dice lucía del "desblanqueamiento" de Angie para adaptarse a la cárcel está genial (pásate una foto, pe), pero igual creo que la muchacha necesitaría mucho más "makeover" para pasar caleta en ese ambiente. Imagino que su grupo de apoyo serán las burriers y no las -digamos- vendedoras de pay de los barracones.

Es curioso que Angie dijera que no la dejaron entrar por ir con zapatillas (¿habrá confundido el penal con la discoteca Aura?). Por lo que ponían en la noticia me pareció que más bien se quejaba de que la estaban discriminando por ser más blanca. Tampoco es que estuviera muy coherente ese día...

Anónimo dijo...

Resumiendo, la chic aes una mestiza con conplejo de blanca y lo que dijo es lo que ella piensa que no es lo cierto sino que como estaba borracha se mando con lo que pensaba y punto, la chica estaba borracha por eso dijo su verdad.

Anónimo dijo...
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Anónimo dijo...

angie que decepcion caramba asi de loca y extrovertida como te vez parecias identificada con lo tuyo osea Peru ps te nos caiste bueno alla tu pero a la proxima que vayas a visitar a tu amiguita malu ve sana siiii

Anónimo dijo...

mira yo la conozco a la tipa y siempre se creyo una pituquita y se juraba la recontra cuero, yo la vi hartas veces en los antros de miraflores regalandosele a los turistas y mochileros por un par de tiros y trago, de que trabajaba en las suites de barranco tambien sabia, nunca le pregunte pero era obvio por las companhias con las que andaba demas siempre llegaba en mancha como a las 4am. recontra dura con sus colegas de su club y varias veces con magie su mama que tambien chambeaba ean las suites, me refiero el tequila rock de miraflores el punto de encuentro de las chicas de vida alegre despues de que cierre su club, soy testigo xque fui barman ahi por el 2000 y angie era recontra malograda pleitista vulgar y achorada,de la calle pues,ya en ese tiempo cuando todavia no se habia operado se creia la super model y caminaba pisando huevos rajando de las otras cholas serranas come choclo como ella decia, pues ella era blanca y rubia ,si como en la foto que salio en 90segundos cuando la agarraron en el aeropuerto con la droga,y nadaba en plata xque sus clientes eran recontra exclusivos, politicos y generales con poder, y aproposito todo lo que se ha dicho de ella es cierto y bresani en su libro solo dice 1 par de detalles de la vida de esta chica que tiene un pasdo mas cochino que las cloacas del callao aunque ahora se jure santa sana e inmaculada...

Anónimo dijo...

ya tambien la vi, cierto toditito cierto, es una atorrante la tipa y si la escucharan hablar es una calabaza que no sabe ni contar uno mas uno, cojinova de miercoles

litio dijo...

Es excelente cómo este pequeño post ha abierto la puerta a los diversos resentimientos y actitudes discriminatorias de nuestros amigos los usuarios anónimos. Ese odio al que trepa, a quien se transforma físicamente, a la que ejercita una moral libertina que quisieran para ustedes... Yo diría que ustedes no son tan distintos a ella. No somos tan distintos.

Anónimo dijo...

yo tambien creo que sea cierto todo lo que dicen de la tipa, no la conozco pero la vi drogada saliendo de un antro una vez y salia con dos patas que la llevavan casi cargada, habra sido buena pachamanca ah

mladen28 dijo...

a la franca no me importa como piense esa tipa......solo se q ta mas buena q el pan....me vacila harto....te amo Angie