jueves, agosto 10, 2006

Cuba en el espejo


En el diario chileno La Nación apareció un artículo largo escrito por Alejandro Kirk sobre la situación de Cuba frente a su propia historia y su futuro sin Fidel Castro. Interesante el subtítulo sobre la economía:

Al revés que en 1992, cuando Cuba se desplomó como efecto del colapso de la Unión Soviética y los países socialistas europeos, en 2005 la economía cubana creció 10% y se muestra robusta desde hace varios años.

Las ventas de estaño, el potencial de la caña de azúcar como combustible, las exploraciones de petróleo, las exportaciones de productos médicos y biotecnológicos y el turismo dejan poco terreno a la idea de que Cuba puede ser aplastada económicamente.
(...)
En EEUU, hace tiempo que representantes de las corporaciones transnacionales comenzaron a cuestionar el bloqueo, y ante la enfermedad de Fidel se han renovado las voces críticas, esta vez para “estimular” la apertura económica que podría venir.

Lejos de acabar con el bloqueo, sin embargo, EEUU estableció este año una comisión especial destinada a promover el cambio de régimen en Cuba, dotada con 80 millones de dólares, que se suman a las estaciones de radio y TV Martí, a la Ley de Ajuste Cubano de 1966 y a la Ley Helms-Burton de 1996, que propician el aislamiento político y económico de la isla
(...)

Y mientras EEUU ha gastado miles de millones de dólares en campañas de desestabilización, países como España, Italia, Canadá y China, y también Chile, Brasil y Venezuela, han estado invirtiendo en un sistema económico “socialista” que es ya hace tiempo mixto.

Todo esto huele mal para las empresas norteamericanas y para la mayor parte de los cerca de 800 mil cubanos emigrados a EEUU. La apuesta pertinaz en el desplome del régimen les puede salir cara, con o sin Fidel, al ubicarse en abierta contradicción con las empresas extranjeras, inmaculadamente capitalistas, que han adquirido intereses en la isla. (Ojo, el New York Times estaría defendiendo una apertura con Cuba, probablemente con miras a defender estos intereses. Ver noticia).

Una economía cubana sólida es el tipo de noticias que no suelen traernos las agencias de noticias. No porque sea imposible sino porque les suena feo. Las perspectivas a futuro no tienen por qué ir por donde vaticinan los tradicionales anticastristas

Dentro de Cuba funciona hace años una “oposición moderada”, encabezada por personas que no necesariamente saldrían a la calle a darle la bienvenida a los marines norteamericanos. Uno de ellos es un ex comandante de la revolución, Eloy Gutiérrez Menoyo, quien pasó 20 años en prisión, salió al exilio y luego regresó a Cuba.

Su propuesta es interesante: “El socialismo del nuevo siglo, el que plantea Chávez [Presidente de Venezuela], requiere una democratización” y, a pesar de tener una imagen “dura”, Raúl “es más objetivo en ese aspecto” que su hermano Fidel, dijo a la prensa.

La alianza de Venezuela con Cuba “vuelve loca a la gente de Bush”, dijo Wayne Smith, un ex diplomático de Estados Unidos en La Habana.

En un contraste singular, el vocero del Departamento de Estado norteamericano dijo el 1 de agosto que Washington jugaría “un papel activo en la dirección de los acontecimientos en la isla”, según el “New York Times”. El mismo día, el secretario de Comercio, Carlos Gutiérrez (cubano-norteamericano), advirtió que Venezuela no debería intervenir en los asuntos internos de Cuba.

Venezuela, que proporciona unos 100 mil barriles diarios de petróleo a Cuba en condiciones ventajosas, contrata unos 20 mil médicos anuales para sus misiones de salud. Proyecta reconstruir una refinería petrolera y compra una variedad de bienes y servicios. Chávez está en una inmejorable posición para influir en el desarrollo de los acontecimientos, pero en dirección opuesta a la que querría EEUU.


1 comentario:

Teresa dijo...

Hola, me gusta tu analisís y critica, hace ya algun tiempo te tengo enlazado en mi blog, porque me gusta los posts que colocas. Sigue asi...
Con respecto al bloqueo de Cuba, la isla ha superado el bloquo economico inhumano por más de 40 años, sigue fuerte a pesar de todo, y pienso que de algún modo cuando Fidel se vaya..., Raúl hara el continuismo pero con una poca apertura hacia afuera para empezar a cambiar las cosas, todo apunta a ello, por las últimas declaraciones que ha hecho a la prensa.